En el camino del crecimiento personal y la sanación de nuestras relaciones, comprender, aplicar y Vivir los Órdenes del Amor, tal como los definió Bert Hellinger, puede ser un punto de inflexión.

Estos principios son fundamentales para lograr el equilibrio y la armonía en nuestras vidas, especialmente en nuestras relaciones familiares.

En este artículo, exploraremos cómo vivir los Órdenes del Amor puede transformar tu vida y cómo puedes profundizar en este conocimiento a través de nuestro próximo curso especializado.

¿Qué son los Órdenes del Amor?

Los Órdenes del Amor, según Bert Hellinger, son principios que rigen el bienestar y la armonía en las relaciones familiares. Estos órdenes son:

  • Pertenencia: Todos los miembros de una familia tienen el derecho de pertenecer.
  • Equilibrio entre el Dar y Recibir: En una relación, debe existir un equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe.
  • Jerarquía: Existe un orden natural en las relaciones familiares, donde los padres dan y los hijos reciben. Donde los hijos respetan todo lo anterior cuando ocupan su lugar de hijos.

Si profundizamos en ello vamos a encontrar un aspecto base que los contiene simultáneamente, más que un aspecto es una actitud de fondo, este principio u orden es el camino, la clave para integrar los Órdenes del Amor y es Asentir a Todo y a Todos

Asentir a Todo significa decir sí a todo como es, sabiendo que todo se manifiesta en un perfecto orden de lo que la vida nos propone en cada momento para restaurar el equilibrio de los Órdenes del Amor. 

Asentir a Todos significa que todas las personas de nuestra vida son perfectas como son, intentar cambiarlas es rechazar la energía, y el rechazo es un gran No. 

En próximos artículos iré profundizando en cada uno de los pilares de la filosofía sistémica para acercarte a cada uno de ellos. 

¿Cómo Vivir los Órdenes del Amor?

La sintonía con la vida nos permite vivir los órdenes del Amor, es decir Asentir a todo y a todos. 

Muchas situaciones de nuestra vida están conducidas por la configuración de nuestros destinos. 

Las constelaciones familiares nos permiten observar cómo cada descendiente está tomado por las necesidades del sistema familiar. A cada descendiente le otorga determinadas metas y resoluciones pendientes del pasado que van a conducir nuestras decisiones e impulsos vitales. 

Por ejemplo, nuestras parejas, nuestros trabajos nuestras realizaciones vienen determinadas por necesidades de nuestro sistema familiar de origen. 

Entonces lo primero es rendición a la vida que nos toca. Esta rendición a nuestra vida, a nuestro destino, a lo que vivimos sabiéndolo necesario tal y como se manifiesta, asumiendo nuestra responsabilidad, asumiendo nuestra imperfección en la gestión de todo lo que vivimos.

Luego observar, la observación es necesaria si queremos transformar nuestra vida hacia una armonía y felicidad cada vez mayores. La observación nos permite el reconocimiento de nuestras actitudes, emociones, pensamientos, reacciones mecánicas instaladas en nuestro inconsciente en una edad muy temprana, sin autonomía ni libertad de elección. 

La vida adulta está configurada por nuestra infancia, en esta etapa tan ciega determinamos como será nuestra vida. 

Digo ciega porque de niños estamos cubiertos por un velo de amor mágico en el que el niño pequeño se cree capaz de resolver la vida de los ancestros, abraza su dolor y lo transfiere como parte de su destino estableciendo los dos orígenes de la fidelidad. “Yo por ti” o “Yo como tú”

Entonces con la observación podemos ver mecanismos automáticos que se desarrollan en nuestro carácter. El primer paso al cambio es observar. 

Luego Asumir, significa decir sí a lo que vivo sabiendo que yo misma me lo he configurado como lo necesario para alcanzar las metas y propósitos al servicio de mi vida, de mi evolución y las metas y propósitos del sistema familiar. Entonces podemos asumir nuestra responsabilidad en toda interacción que realizamos. Asumir es también permitir, acompañar, abandonar, liberar, en definitiva honra y respeto. 

Si nos adentramos en el respeto, es clave para tener una vida conectada con el presente. 

Hay varios aspectos del respeto a tener en cuenta, y su fundamento básico es el pilar del Orden on la Jerarquía. Nos sentimos respetados y tenemos respeto si se cumplen las siguientes condiciones:

Vínculos Sanos
  1. Ocupamos nuestro lugar: nos sentimos en el lugar de hijos respecto a nuestros padres, sin reemplazar el destino de otro o usurpar el lugar de otro.
  2. Tomar al padre biológico incondicionalmente, abriendo la llave a la fuerza de conexión con la realidad tal como es.
  3. Sabemos que todo lo anterior a nosotros ha sido necesario tal y como se ha manifestado, abandonamos juicios y expectativas.

Lo siguiente es Reparar elegir reparar asumiendo las consecuencias, liberando a nuestros agresores y reparando con nuestras víctimas, saber que para uno sentirse víctima primero ha sido agresor de otros.

Reparar es imprescindible, pues es la manera de dejar la menor carga a nuestros descendientes, cumplir nuestros círculos, tal como lo definía Bert Hellinger. 

A veces para reparar toca tomar distancia, saber que si hemos hecho daño a alguien puede que este alguien salga de nuestra vida, el caso es ver como sale. Si sale con exclusión entonces no es un circulo cumplido. Generará dificultades en nuestra vida y en la de nuestros descendientes. En cambio si permitimos que el dolor se manifieste por la pérdida, si somos capaces de rendirnos a la situación asumiendo nuestra parte y dejando la responsabilidad del otro u otros con ellos, entonces podremos reconciliar internamente esta situación. 

Por último Liberar y restituir nuestra conexión con el Presente. Elegir decir sí a lo que vivo, elegir soltar el pasado para abrirnos a lo nuevo, sin queja, liberando deseos que no se van a cumplir, expectativas que no podremos alcanzar y abandono de que las cosas sean como yo quiero que sean. 

Estos son los procesos y actitudes, desde mi entendimiento, que nos permiten vivir los órdenes del amor. 

Prácticas recomendadas para Vivir los Órdenes del Amor

Equilibrar los órdenes del Amor

Puedes con el ejercicio del péndulo preguntar con tu Guía cuál de los órdenes del amor necesita ser equilibrado. 

Veamos para cada uno de los casos como equilibrar de nuevo.

El Órden del la jerarquía: 

Este se reequilibra cuando nos sentimos hijos de nuestros padres, liberamos cualquier reemplazo que nos impide estar en nuestro lugar. Te comparto una rutina que puede ayudarte a ello. Click AQUÍ.

La manifestación física de desorden bien sea en los espacios que habitamos o en las tareas que desempeñamos son claras llamadas a reorganizar nuestra energía, nos muestran que no estamos en nuestro lugar. 

La Pertenencia

Para equilibrar la pertenencia la energía nos pide que renunciemos a excluir y a ser excluidos, que nos abramos al sí interno que todos son necesarios tal como son.

Ello parte de querer a la gente difícil de nuestra vida. Significa que nadie es tóxico, lo que nos pueda resultar en tal calificativo es el espejo de las fidelidades al sistema familiar que se manifiestan gracias a la atracción de situaciones y o personas que podamos calificar como tóxicas.

Equilibrar el Dar y el Recibir

Mantener nuestro intercambio equilibrado pasa por entender que las personas por si solas son autónomas e independientes. Cuando realizamos intercambios con los demás podrán ser equilibrados si respetamos lo siguiente:

Para el buen Dar:

  1. Dar solo lo que tengo
  2. No dar más de lo que el otro pueda devolver
  3. Dar desde mi adulto al adulto del otro, significa sin pretensión de salvar a nadie. Respetando al otro y a su destino. 

Para el buen devolver:

  1. Agradecer lo que recibo sabiendo que es diferente a lo que yo di.
  2. Agradecer lo que recibo sabiendo que es diferente de mis expectativas
  3. Permitir que el otro me devuelva
  4. Agradecer lo recibido para reconocer el merecimiento del otro.

Haz una reflexión al respecto de tus intercambios para poder observar si se están equilibrando los intercambios. 

Equilibrar la Sintonía con la Vida

Pasa por permitrse conectar con el Estado Adulto, que es el estado de conexión con el presente, con la autonomía y con la fuerza de saber y entender que lo vivido es necesario tal y como se manifiesta.

“El verdadero amor surge cuando aceptamos y honramos todo tal como es, permitiendo que el alma lo abrace en su totalidad.”
 Bert Hellinger

Profundiza más en el tema con el video Vivir los Órdenes del Amor:
Incluye ejercicio sistémico: “Yo y la sintonía con la vida”

Trabaja y amplia con la filosofía sistémica en el curso:

Imagen de Marta Adell

Marta Adell

Creadora de la Escuela de Constelaciones Cuánticas. Hace más de 10 años que inicié con la formación en Constelaciones Familiares. He creado esta escuela para que encuentres un lugar donde aprender, comprender y sanar acerca de las Relaciones humanas y las fuerzas que las dirigen.

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