Hoy quiero reflexionar contigo sobre las relaciones tóxicas. ¿Cómo las observamos desde la óptica de la filosofía sistémica?

La filosofía sistémica nos permite la observación de que el presente es la suma de los espejos de las fidelidades a nuestro sistema familiar pendientes de resolver. Partiendo de esta base podemos ver que lo que calificamos como relaciones tóxicas, es una percepción propia configurada por una necesidad más allá de uno mismo.

Para un segundo y realiza un listado de las relaciones que sientas como tóxicas en tu vida actual o pasada. 

Luego pregúntate ¿cómo me siento en esta relación? ¿qué emociones me despierta? ¿cómo actúo con esta persona? ¿qué debilidad propia se manifiesta enfrente a esta persona o relación?

Si realizamos este paso, vamos a poder observar diferentes perspectivas de la relación que quizá hasta ahora no habíamos visto, y al separar emoción, de acción y de pensamiento podemos ver una dimensión más amplia. 

Luego la clave será una última pregunta que puede desatar la solución, el cambio de patrón, una reconciliación si más no interna. La pregunta es ¿a quién soy fiel? es decir, ¿a qué ancestro sigo en fidelidad con esta relación? 

La respuesta más probable sea a un excluido o a un excluidor. 

Tipos de relaciones tóxicas

Relación de Pareja

Toda relación de pareja viene por destino y necesidad sistémica, lo que nos une con nuestra pareja es una comunidad de destino. 

Relaciones Rotas Externas

Cuando en la relación de pareja entran los juegos de manipulación, malos tratos, infidelidad continuada y demás circunstancias que nos hagan calificar la relación como tóxica tenemos que observar si esta se mantiene en el tiempo.

De ser así la responsabilidad es compartida y ambos van a pasar a ocupar las diferentes posibilidades de rol: Perseguidor, Víctima y Salvador. 

El trasfondo es que ninguno está en su adulto, ambos están atrapados por sus fidelidades al pasado, perpetuando la dificultad que vivieron los ancestros a los que les han dicho “Yo por ti” o “Yo como tú”

Se sale de la manipulación cuando uno de los dos decide estar en su adulto y no vencer ante las manipulaciones.

Se que escribir así es muy sencillo, pero las constelaciones familiares y la sanación energética nos entregan herramientas para poder gestionar este tipo de relaciones tóxicas.

La responsabilidad

Pero el paso previo a poder sanar es ver la responsabilidad que tenemos en lo que nos sucede. 

Nuestra vida está configurada por diferentes circunstancias inherentes a la misma, sin otra posibilidad que entregarnos a lo que nos toca.

Tomamos decisiones inconscientes conducidas por nuestras fidelidades en la época temprana de la infancia que van a configurar nuestra vida adulta.

Luego pertenecemos a un sistema familiar a través del cual recibimos la vida. También pertenecemos a un país, a una sociedad, a una época determinada de la historia de la humanidad. 

Así vemos que nuestra vida viene condicionada necesariamente por todo lo que nos precede. 

Del mismo modo las parejas que nos tocan como regalo a lo largo de nuestra vida, estas relaciones están al servicio de nuestra evolución, de nuestro devolver y del mayor espacio de purificación posible. 

Por eso hablo de asumir nuestra responsabilidad en lo que vivimos, aunque sea por decisión inconsciente de la infancia y bla bla bla… hay una resonancia electromagnética en mí que hace que mi entorno manifieste estas relaciones, si no paro a mirarme a mí misma, seguiré repitiendo y repitiendo. 

Lo Primero es respeto hacia el otro y hacia mí misma. 

Relación Padres e Hijos

Si la relación entre los padres y el hijo o hija se vuelve de carácter tóxico nos está mostrando por lo general un desorden del hijo. 

El hijo o hija que se dirige con soberbia o superioridad hacia sus padres es porque está en el reemplazo de alguien mayor que él y por tanto su manera de mostrarlo es volverse un déspota contra sus padres. 

Aquí la prioridad será liberar el reemplazo del hijo, para poder restablecer el orden y la armonía entre los miembros del sistema familiar. 

Toda violencia nos alerta de exclusión en el sistema familiar, los hijos cuando son pequeños están en una entrega total a mostrar las dificultades sin resolver de los adultos.

Todo comportamiento anómalo de los pequeños son llamadas sistémicas. 

Por tanto, las constelaciones familiares en este punto pueden ayudar mucho. 

Hijos abusados o maltratados

Para estos casos también hay un gran desorden sistémico manifestado en el abuso. 

Si el abuso es sexual, existen varias dinámicas detrás de ello, en muchas ocasiones es la madre la que entrega a la hija en su lugar para satisfacer los impulsos sexuales del hombre, más allá de lo que aparentemente pueda parecer. Se pueden observar otras dinámicas también, no es la única causa. 

Si el abuso es de maltrato verbal, físico o emocional, de un padre o madre hacia el hijo o la hija, entonces vemos de nuevo un desorden en el que el hijo pueda estar reemplazando a un excluido del sistema familiar y el progenitor no soporta lo que refleja el hijo. 

También podría darse que el progenitor esté en fidelidad a un despreciado, entonces a través del maltrato se vuelve tan despreciable como el despreciado. 

y más dinámicas que puedan observarse. 

Relaciones Tóxicas con personas ajenas al sistema familiar

Estas nos hablan de los espejos de nuestras fidelidades al sistema familiar de origen, la necesidad sistémica de reparar el pasado, de incluir a los excluidos, de unir lo separado. 

Esta necesidad de conciliar, toma el destino de los descendientes al servicio de la reparación, de ahí que nosotros percibamos una relación como tóxica, entonces necesariamente dirijo la mirada a un nivel más profundo. 

Este nivel más profundo me permite conectar con las dificultades sistémicas propias y del otro u otra que percibo como tóxico. De entrada va a rebajar mi juicio, puedo ver a que me conduce observar la relación desde una mirada desconocida y con información novedosa. Entonces entra la luz, la armonía la inclusión y lo más importante mi cambio de percepción. 

El otro deja de incomodarme. Dejo de excluir, dejo de rechazar. Esto genera una sanación profunda en mi ser, en el otro y por resonancia en ambos sistemas familiares.

¿Quieres experimentar lo que te propongo? En el video que acompaña este artículo hay una propuesta de práctica sistémica para que puedas experimentar por ti misma. 

Próximo taller Introductorio

Imagen de Marta Adell

Marta Adell

Creadora de la Escuela de Constelaciones Cuánticas. Hace más de 10 años que inicié con la formación en Constelaciones Familiares. He creado esta escuela para que encuentres un lugar donde aprender, comprender y sanar acerca de las Relaciones humanas y las fuerzas que las dirigen.

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