Equilibrio entre dar y recibir o mejor dicho equilibrio entre dar y tomar.
Veamos este orden del amor desde la filosofía sistémica.
Llegamos a este mundo gracias a la unión de nuestros padres biológicos, de ellos recibimos la vida.

Un hijo de sus padres solo puede recibir, no puede devolver.
Por ello la necesidad de compensación se satisface devolviendo al entorno, a través de nuestro trabajo, nuestras relaciones interpersonales y teniendo hijos.
Permitiéndonos así tomar la infancia recibida.
El intercambio del equilibrio entre dar y recibir con los demás
Todo intercambio entre personas genera una descompensación y la dinámica que se encuentra en el intercambio es:
el que da se siente libre, superior y con el derecho de exigir.
el que recibe se siente inferior, culpable y obligado a compensar lo recibido.
Tenemos relaciones equilibradas cuando hemos aceptado a nuestros padres tal y como son, desde el amor, el respeto y la honra, asintiendo a su manera de ser, abandonando nuestra preferencia por uno de ellos.
Integrando la unidad de ellos como necesaria para crear nuestro origen.
Cuando uno está en el juicio de uno de sus progenitores, o de ambos se cree superior o mejor que ellos.
En este punto me gustaría realizar la siguiente reflexión para aquellos que a su vez sean padres: por norma general a lo largo de la vida de vuestro hijo habréis actuado de la mejor manera que habéis sabido, y tomado las decisiones mejores para ellos en todo momento.
Entonces ¿Por qué poner en entre dicho que nuestros padres no han actuado de la misma manera?
Cuando uno integra a sus padres desde el amor, el respeto y la aceptación es capaz de establecer relaciones en las que existe el equilibrio entre el dar y el recibir.
Qué significa Tomar y Devolver.
Tomar:
Tomar Significa recibir desde la gratitud y la aceptación incondicional de lo que la vida nos ofrece en cada instante, dejando de lado el juicio, las expectativas y las necesidades.
Consciente de que una vez adulto todo lo que necesita uno, se lo proporciona así mismo, y lo que no es posible lo acepta, sabiendo que la vida ofrece todo lo necesario en cada instante.
Devolver:
Para devolver primero uno tiene que tomar, solo entonces podrá devolver lo recibido.
Cuando devolvemos, lo hacemos desde la aceptación incondicional de lo que hemos recibido, sabiendo que lo que entregamos es valioso y sirve, por lo menos para uno mismo, pues le permite compensar lo recibido anteriormente.
Sabiendo que el tomar es la fuerza de nuestro devolver posterior.
El que devuelve después de haber tomado, lo entrega desde una fuerza compensatoria que le da el impulso natural para poder compensar.
Aquí aparecen unas reglas, leyes o normas sobre como generar equilibrio entre dar y recibir.
Reglas del Buen dar:
- Solo dar lo que tengo.
- Solo dar lo que el otro puede recibir.
- Solo dar lo proporcional a lo que el otro puede devolver.
- Dar desde mi adulto al otro adulto.
Reglas del buen recibir:
- Valorar lo que el otro me da, sabiendo que siempre será distinto de lo que he dado.
- Agradecer, dándole un poco más, para marcar mi reconocimiento, y un poco más cerca de sus necesidades.
No respetar las reglas:
Si una persona recibe más de lo que puede devolver, se siente en una situación tan degradante y culpable que acaba explotando, rompiendo la relación que la ata de este modo.
Si una persona da todo lo que tiene espera del otro que cubra todas sus necesidades ya que en su interior espera que el otro se convierta en su madre y al final se rompe la relación.
Ejercicio Personal
Después de estas claves te invito a reflexionar sobre como estableces tus relaciones.
Si en tu vida existe el equilibrio entre el dar y el recibir con tu entorno y tus allegados.
O por el contrario se repiten situaciones en las que las relaciones con los demás acaban rompiéndose.
En las Constelaciones Familiares hemos observado que los trabajos más poderosos vienen de la aceptación de nuestros padres tal y como son.
Decidiendo abandonar nuestros juicios y nuestras preferencias y entendiendo que ellos también son humanos e imperfectos como nosotros.
Cuanto uno más los acepta, el entorno más amable se vuelve.
Además si rechazas a uno de tus progenitores te rechazas a ti en un 50%, si los rechazas a los dos te rechazas a ti.
La vida te lo va a mostrar haciéndote ver que las cosas no fluyen de la manera que quisieras.
Descubre y practica más acerca de este orden del amor en el siguiente video:
6 respuestas
MUCHAS GRACIAS
Un placer Mónica
Muchas gracias Adell, excelente charla y me sentí muy bien haciendo los ejercicios, creo que no había integrado del todo mi infancia.
Que bien Gilberto que sirvan los ejercicios. Me alegro de las tomas de consciencia de cada uno.
Ha estado muy interesante, muchas gracias por tu dedicación y tu entrega
Gracias Rosa, es un placer